Todo sobre los cerrojos

Todo sobre los cerrojos

En el mundo de la seguridad, especialmente cuando se habla de cerraduras mecánicas, la complejidad de los mecanismos puede ser abrumadora. Pero no siempre tiene que ser así; en el fondo toda cerradura es un cerrojo con añadidos, y en este artículo entenderás la razón.

El cerrojo es la forma de cierre más antiguo, y permite bloquear la apertura de puertas, portillos y ventanas desde el interior o desde el exterior. Aunque los diferentes tipos de cerrojos varían en complejidad, el principio de funcionamiento el aproximadamente el mismo.

Un cerrojo y una cerradura no son la misma cosa, aunque las palabras suenen muy parecidas. Antes de seleccionar un dispositivo de seguridad para los accesos de tu hogar, deberías aprender un poco más sobre los cerrojos.

¿Cómo funciona un cerrojo?

De forma general los cerrojos funcionan colocando una pieza (generalmente de metal endurecido) entre la puerta y el marco, evitando así la apertura de la misma. El tipo más común de cerrojo es el deslizante.

En los cerrojos deslizantes una pieza metálica alargada, que se encuentra atrapada en una chapa metálica, se desliza hasta encajar en otra chapa. Al unir el marco y la puerta se impide que la puerta se mueva de su posición hasta que el cerrojo es removido al deslizarlo en sentido contrario.

De este modo los cerrojos deslizantes más simples constan de tres partes; dos chapas metálicas que se aseguran al marco y a la puerta respectivamente, y el pestillo propiamente dicho.

La evolución natural de la tecnología permitió el surgimiento de mecanismos más complejos. Si las estudiamos con detenimiento, veremos que todas las cerraduras modernas usan una variación de este sistema deslizante para asegurar las puertas y ventanas.

También existen otros tipos de cerrojos, que veremos a continuación.

Tipos de cerrojos

Los cerrojos varían mucho en complejidad. Pueden ser simples pestillos planos de metal o plástico de una pieza, como los que se usan para mantener cerradas las cajas de herramientas. O también pueden ser cierres multipunto como los que se usan para asegurar grandes y pesadas puertas.

También pueden confiar en otra clase de mecanismos, aparte del deslizante, para bloquearse. Algunos de los tipos más comunes son los que veremos a continuación:

Cerrojos simples de pestillo

Cerrojos simples de pestillo

Son el tipo más sencillo para instalar y operar. Se trata de un pestillo metálico, cilíndrico o de perfil rectangular, que se encaja entre dos piezas que se encuentran atornilladas al marco y a la puerta.

En la mayoría de los escenarios, los propietarios no necesitarán la ayuda de un cerrajero profesional para instalar este tipo de dispositivos.  Su instalación no requiere abrir ningún agujero a través de la puerta, pues se instalan completamente en superficie.

Tienen el inconveniente de que solo pueden abrirse y cerrarse por un solo lado. Eso, combinado con el hecho de una acción mecánica tan sencilla, solo los hace apropiado como complemento a otros cerrojos y cerraduras.

Cerrojos de embutir

Los cerrojos de embutir o empotrar se instalan dentro de la puerta, de forma que requieren una instalación más cuidadosa, y podrías necesitar la ayuda de un cerrajero.

Sobre la puerta queda una pequeña palanca o perilla que al ser girada provoca que una barra metálica se inserte en el marco de la puerta, fijándola en su sitio. Dependiendo de la aplicación, pueden ser accionados en uno de los lados de la puerta, o en ambos.

Su aplicación más común es como como complemento de cerraduras en puertas exteriores, ahí donde se requiera una forma muy rápida de bloquear y desbloquear las puertas sin usar la llave.

Cerrojos de gancho

En los cerrojos de gancho no se usa el mecanismo deslizante, sino un gancho que se encaja dentro de otra pieza metálica. De esta forma el gancho queda firmemente asegurado y son más difíciles de zafarse que los tipos de cerrojos de pestillo deslizante sencillos.

Son muy comunes asegurando puertas de gabinetes y en las puertas que se instalan en embarcaciones.

Cerrojos giratorios

Otro tipo de cerrojo común en las puertas de botes y otras embarcaciones es el cerrojo giratorio. En estos una pieza metálica montada sobre una bisagra tiene un agujero que permite que un aro (también llamado ojo) le atraviese cuando está cerrada.

En la mayoría de los cerrojos giratorios se puede usar este ojo para asegurarlos con candado.

Cerrojos de seguridad

Un cerrojo de seguridad es una combinación de un cerrojo y una cerradura de cilindro. Son un añadido importante a la seguridad de una puerta, pues son resistentes a ciertas formas de ataque muy comunes hoy en día.

Por el lado interior, parece un cerrojo de pestillo de buena calidad, pero por la parte exterior se presentan como una cerradura con llave, de aspecto tradicional. El giro de la llave permite destrabar el pestillo y luego deslizarlo para desbloquear la puerta.

Por la parte interna pueden ser operados sin la necesidad de la llave, dando conveniencia y comodidad sin olvidar la seguridad.

¿Debo instalar un cerrojo o una cerradura?

Esa es la pregunta que más hacen los propietarios a los especialistas, y en realidad no existe una respuesta correcta. Existen cientos de modelos de ambos tipos de dispositivos, que pueden darle el nivel de seguridad que desea.

Actualmente, dada la amplia oferta y los buenos precios, es recomendable la instalación de un cerrojo de seguridad junto con la cerradura tradicional en las puertas externas. Ambos mecanismos harán un trabajo excelente brindándote tranquilidad, comodidad y seguridad.

Para las puertas internas, especialmente en las habitaciones, puede usar cerrojos de pestillo como un complemento a sus cerraduras de perilla. De esta forma tendrás una línea de protección adicional cuando te encuentres descansando.

¿Por qué invertir en un cerrojo?

A pesar de su diseño relativamente simple, un cerrojo es una inversión en seguridad mucho más rentable que decidirse por instalar una cerradura extra. Tanto su precio como el coste de instalación son menores que para los tipos más comunes de cerraduras que ofrecen una seguridad equivalente.

Cuando la cerradura falla, o es hábilmente deshabilitada por un atacante, la presencia de un cerrojo puede desanimar hasta el atacante más hábil. Esto es especialmente cierto cuando su presencia no se nota desde el exterior.

Al complementar la seguridad que ofrecen las cerraduras, por un precio muy bajo, un cerrojo de buena calidad incrementará la seguridad de los accesos a tu hogar, afectando positivamente en la tranquilidad de sus habitantes.